UNA TRAMPA EN MARCHA. EL REFERENDUN SOBRE LA NUEVA CONSTITUCIÓN DE BIRMANIA (MYANMAR)
Voltar Artigo enviado Por Eloy Isorna (eloyia@live.com)

Cuando se habla de Birmania (actualmente Myanmar) a no pocas personas le vienen a la mente escenas de maravillosos paisajes turísticos o bien algunos recuerdos, en los de mas edad, ligados a las épicas batallas sostenida por los ejércitos aliados en la segunda guerra mundial para librar a Birmania - por entonces colonia británica- de la invasión de los japoneses. "Objetivo Birmania" fue, si mal no recuerdo el título en castellano, de una memorable película que ilustró en su día a muchos por entonces jóvenes que hoy están, como yo, en edad "provecta" (léase jubilar).

Pero la reciente "revolución" del azafrán protagonizada con precio en sangre por los monjes budistas birmanos que tuvo lugar en septiembre de 2007 ha venido a poner sobre el tapete la cruda realidad de la dictadura militar que rige Birmania.

Ahora, en abril de 2008, nos llega la noticia de un referéndum sobre un texto de constitución "impuesto" por la Junta Militar Birmana y algunas trampas de contabilidad para dejar sin voto a ciudadanos que indudablemente deben tenerlo. El día 9 de abril, se conoció que la votación del referéndum sobre el nuevo texto constitucional tendrá lugar el día 10 de Mayo de 2008.

La Junta Militar ha ignorado la voz de la oposición en la elaboración de ese texto, que pronto ha revelado ser un instrumento más de los militares para mantenerse en el poder. No obstante, en una permanente suelta de cortinas de humo para mitigar la presión internacional sobre el brutal régimen de represión bajo el que los militares tienen sometidos a los pueblos de Birmania, la Junta Militar dice que el referéndum va a facilitar el camino para que en 2010 se puedan celebrar elecciones democráticas.

El texto fue publicado el pasado 9 de abril y no sólo tienen los votantes poco tiempo para conocer el amplio contenido encerrado en sus 194 páginas, sino que, empeorando la situación, sólo un corto número de ejemplares están disponibles, mediante compraventa, en las librerías gubernamentales, de acuerdo con una información facilitada por la Agencia France Press fechada el mismo día 9 de abril pasado.

La Junta Militar Birmana, que lleva en el poder desde 1962, (renovándose a si misma con cambio de personas, pero manteniendo su estructura de poder dictatorial y brutal) no pretende ni va a soltar el poder ni a iniciar una transición sincera y viable hacia la democracia al celebrar el próximo 10 de mayo de 2008 un referéndum sobre un texto constitucional realmente "dictado" por el régimen y sin participación efectiva en su elaboración de la oposición, democrática que ya ha dicho que no.

En un artículo publicado en The Guardian's website el pasado día 13 de abril, bajo el título "Every trick in the book", su autor, Benedict Rogers, denuncia tanto la falta de elaboración y de contenido democrático del texto constitucional que va a ser sometido a referéndum como los trucos de contabilidad que el régimen ha diseñado para ganar las votaciones.

Millones de personas han sido privadas de su derecho al voto, afirma Benedict Rogers, y los recuenta: Unos 500.000 monjes y monjas budistas han sido privados del voto como precio a pagar por sus recientes manifestaciones de Septiembre de 2007 (revolución del azafrán).También han sido privados del voto otros lideres religiosos de otras creencias. 700.000 musulmanes son considerados como no ciudadanos y consiguientemente no tendrán voto. A ello han de sumarse mas de 500.000 desplazados en su huida a las junglas del Este de Birmania y el millón de personas que viven en zonas de conflicto en los estados étnicos, así como los refugiados en los países vecinos o exiliados mas lejos. Todos estos han sido borrados de la contabilidad de los futuros votantes.

Por otra parte en el proceso de elaboración del texto que va a someterse a referéndum ha sido completamente excluida Aung San Suu Kyi, su partido , la Liga Nacional para la Democracia y los principales representantes de los grupos étnicos. Muchos de los parlamentarios elegidos en 1990 están en prisión y la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi sigue bajo arresto domiciliario.

Por lo demás, nos dice el autor, la Convención Nacional que diseñó las líneas maestras del texto constitucional a refrendar, no conllevó debate entre los delegados designados a dedo y no fueron aceptadas ninguna de las propuestas hechas por los pocos representantes étnicos que participaron. No es cuestión baladí que la birmana, Ley 5/96, imponga prisión de hasta 20 años para los que discutan el proceso constituyente.

Se pregunta Benedict Rogers ¿Que clase de referéndum es este en el que aquellos que hagan campaña contra el proceso pueden ser encarcelados por un mínimo de tres años?.

El Plan de la Junta Militar es conseguir una nueva Constitución que permita a los militares mantenerse en el poder de forma rotativa. Según el nuevo texto el Comandante en Jefe del Ejercito va a nombrar el 25 de los legisladores nacionales. También va a nombrar al Ministro de Defensa que responderá ante él y el jefe del Ejercito podrá tomar el poder en cualquier momento si considera que está en riesgo la seguridad nacional. No va a haber independencia judicial y la constitución no se podrá modificar en 10 años.

Los prisioneros políticos van a ser excluidos de la contienda electoral y no podrán ser elegidos. Además se establece como condición para ser presidente el ser una persona con experiencia militar y que no esté casada con un extranjero. Por este burdo sistema de condiciones se excluye de la posible presidencia a la Premio Nobel de la Paz Suu Kyi, cuyo esposo, ya fallecido, Michael Aris, era de origen británico.

La Junta pretende con este engendro constitucional cegar a la opinión pública internacional dando una falsa sensación de que está procediendo a iniciar un proceso democratizador, pero su egoísmo y su terror a perder el poder y los privilegios que conlleva le impide efectivamente dar pasos significativos en esa dirección.

Y así hay que destacar que la nueva constitución no comprende avances en la línea democrática ni de defensa de los derechos humanos. Y es este un punto crucial de la cuestión pues no se puede olvidar que, como acertadamente subraya en su estupendo artículo Benedict Rogers, el régimen birmano es el más culpable de todas las posibles violaciones de derechos humanos incluyendo la campaña de limpieza étnica mas amplia, el sistemático uso de la violación como un arma de guerra, la utilización de trabajos fosados, el uso de campos de minas contra las personas y la destrucción de mas de 3.200 pueblos del Este de Birmania desde 1996. Añadase a esto, entro otros muchos desafueros, la utilización masiva de niños solados: mas de 7000.000 niños han sido cogidos en las calles y forzados a ingresar en el ejercito birmano, que tiene la mas alta proporción de niños soldados en el mundo. No pueden ser tampoco olvidados los mas de 1.800 prisioneros políticos que son sometidos a horribles torturas.

Termina su artículo Benedict Rogers afirmando que es la hora de reseñar este catalogo de horrores- callados demasiado tiempo - para concluir. Y por desgracia, dada su falta de solución hemos de seguir nosotros insistiendo en la denuncia.

NOTA : Circulan por la red algunos artículos, que yo entiendo que son de distracción interesada, dedicados a subrayar que el interés de EE.UU. y otras potencias en modificar y democratizar el régimen birmano responde a intereses comerciales y militares estratégicos. Sean o no ciertos tales intereses, la democratización y el respeto a los derechos humanos en Birmania es una necesidad imperiosa que clama al cielo y ese es el objetivo que debe mover a todas las personas de buena voluntad sin dejarse arrastrar por distracciones de uno u otro signo.

También en algún articulo se ha intentado "disminuir" el papel de la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, alegando una cierta buena voluntad de los militares para caminar hacia la democracia y una supuesta terquedad de SUU KYI que impide llegar a acuerdos con la Junta Militar. Esto es ya mucha falacia suelta. Basta leer los escritos de Suu Kyi y conocer su vida sacrificada y de llamada a la protesta pacifica y al consenso durante tantos años para saberlo


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